martes, 20 de octubre de 2015

EXCALIBUR

Cada día que pasa, más me convenzo de que los que vivimos en "provincias" somos seres, ciudadanos  periféricos, con pocas oportunidades de expresar nuestros sentimientos y nuestras inquietudes. Me explico:

King Arthur, o sea, el Rey Arturo, del que no se sabe a ciencia cierta si existió o no, pero sí sabemos que las primeras historias y referencias sobre él aparecen en la literatura celta, la que publicaban nuestros ancestros, y en la que se hablaba también del Mago Merlin. 
Bueno, pues parece que este Rey Arturo fue creado únicamente con la finalidad de recuperar el Santo Grial, ya sabéis, la copa de la que bebiera Jesús en la Última Cena y, parece ser, que tenía poderes sanativos y curativos. Esta copa, el Santo Grial, dicen que fue entregada a José de Arimetea (hermano menor de Joaquín, el padre de la Virgen Maria; es, por lo tanto, tío abuelo de Jesús), y sus descendientes, cuenta la leyenda, la habrían llevado a Inglaterra.

El mago Merlín, dicen, pidió al Rey Arturo que buscara y recuperara el Santo Grial

Unos años antes habría sucedido el episodio de la espada clavada en una roca. Cuentan los anales de la época que el caballero que fuera capaz de sacar la espada, sería el próximo rey de Inglaterra. Bueno, la historia completa de la famosa Excalibur -que significa "la que corta acero"- es una espada mágica forjada supuestamente del metal hallado en un meteorito caído en los montes Grampianos, por un maestro herrero que trabajó en ella durante tres días y tres noches, sin comer, beber ni descansar hasta crear la espada más poderosa de la tierra. Y ahí la tenéis, la espada más famosa de toda la historia de la humanidad, dando nombre a un perro.

Un perro de una enfermera o, no se, auxiliar de enfermería que se contagió de ébola, hace ahora un año, por, parece ser, un fallo en el protocolo o un mal manipulado del traje que debería aislarla del maldito virus.

Yo también tengo perro, un Golden retrevier; esta foto es del año 2012, mes enero, en su primera visita al veterinario. Tiene, por lo tanto, tres años y medio. Su nombre es ARGOS, nombre mítico, no tanto como la espada mágica y poderosa, pero sí con una historia más poética, más de héroes.

Cuenta la historia que Argos era el perro de Odiseo, rey de Ítaca. Al final del poema, Odiseo regrea a Ítaca después de luchar en la guerra de Troya y emprender un penoso regreso deambulando por el mar un montón de años (recordar la historia de los dioses malos del viento que le soplaban en sentido contrario en plan cabroncete para desviarlo de su ruta); bueno, pues tras veinte años de ausencia, Odiseo, para que nadie le reconozca en su vuelta por Atenea, se disfraza de mendigo y disimula sus faccionesy rasgos, de forma tal que nadie que está a su lado sabe que es él. Argos, enfermo, muy mayor y descuidado, sí le reconoce y lo saluda con la cola no con poco esfuerzo dado su estado de salud. Odiseo, viendo la FIDELIDAD de su perro y de su estado actual, pero imposibilitado para responder el saludo -ya que daría pistas sobre su identidad-, derrama unas lágrimas y sigue su camino. El perro, cumplida su misión tras esperar veinte años a su dueño y amo, se muere.


Estos días se cumplió el aniversario de la muerte del misionero de la Orden de San Juan de Dios,  MANUEL GARCÍA VIEJO, director médico de un hospital en Sierra Leona, África; dicen que contrajo el virus del ébola al atender en su hospital a una mujer parturienta. Fue repatriado a España para su tratamiento en una operación bastante polémica por los "riesgos" que podría representar para los españoles.  

Sin embargo, estos mismos días lo que aparece en la prensa con machacona insistencia, es otro aniversario bien distinto.....


no te olvidamos dicen algunos carteles que anuncian "concentraciones"

otros añaden que tampoco habrá perdón.....


Sería estupendo que, paralelamente a las manifestaciones y concentraciones en recuerdo del perro Excalibur, hubiera otras similares promovidas por organizaciones sinónimas del  PACMA -partido animalista-, dedicadas a las personas y, (si no las hay, habría que inventarlas), que celebraran actos similares en memoria de los que cayeron en esas mismas fechas por dedicarse a los demás.

Por eso, es para reconciliarse con la humanidad el leer, aunque sea sin gran protagonismo en los medios, esta noticia de la concesión del Premio Princesa de Asturias a la Concordia a la Orden de San Juan de Dios.

Un recuerdo para Él y todos los que como Él dedican toda su vida a ayudar y mejorar las de los más desfavorecidos.

Un abracito


1 comentario:

  1. Miguel, si siempre lo haces BIEN, esta vez,creo, lo has "clavado",(está a la altura de las cartas a Juan,tu hermano y amigo nuestro POR SIEMPRE).Nuestra felicitación y sabes que te queremos, ADELANTE! y GRACIAS,por lo requetebién que plasmas la realidad AMIGO DEL ALMA,AMIGO (esto no es mio).

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