sábado, 2 de junio de 2012

PLATOS COMBINADOS

Hace unos cuantos años, cuando esto de Internet empezaba a ser accesible para el común de los mortales, oías o te decían que en la "red de redes" estaba todo, encontrabas todo lo imaginable y también lo inimaginable: Fabricar una bomba, un avión, ver la Sixtina, todo estaba en Internet. Lo de la bomba, lo del avión, ....... puedes encontrarlo, seguramente; pero yo, de lo que quiero información es de un simple "boliche" que era, o todavía es en mis sueños, un refresco o una gaseosa de los años 50, y de eso nada, pero nada de nada.

Sí se encuentra en Internet el Orange Crush, refresco que nos hizo a los niños de barrio de aquellos años, un poco más "cosmopolitas". Don fulano, (al que atendía en los cines el mini bar llamado "ambigú", se le daba el tratamiento de don) ¿me pone un orange? . De jovencitos, empezando con los primeros pinitos amorosos, las chicas de bien, las formales, pedían una Mirinda. "En cada gota más sabor, Mirinda es un placer, ........
Ya con 16 ó 17 años llegaron los guateques con el CAP, única bebida permitida en aquellas reuniones. Como todavía no se había  inventado el plástico, se preparaba en recipientes metálicos, potas, cubos o tinas de zinc, al que se le echaba mucha gaseosa, algo de sidra, muy poco licor 43, trozos de manzana, plátano, pera, naranja...... azúcar y si era posible, hielo. Había expertos organizadores de guateques que vendían previamente entradas y  así poder pagar el alquiler del local.
Cuento todo esto porque estos días estuve leyendo relatos cortos enviados por lectores, en una sección del periódico La Opinión titulada "La Coruña que viví"; la mayoría de los que leí eran de personas coetáneas a mi y las más hacían mención a como jugaban al che, con la bujaina,

 con el aro haciendo verdaderas gincanas,
en lugares sin asfaltar (plaza de Vigo, explanada de Riazor,.....); también leía que había verdaderos expertos en el manejo de la bujaina y que la dificultad más grande del juego no estaba en hacerla girar, no, lo importante y lo difícil era acertarle a la bujaina del contrincante para esca....ñizarla. !!Menudas dificultades!!. al lado de las que  planteo yo.  Todo el mundo da por hecho, que  si nació  en los primeros años de la década de los 50, traía consigo, o debajo del brazo, una tarrina  de tulipán. Mala memoria tenemos, si todavía no se había inventado.
La cafetería Linar, en la calle General Mola, innovadora y precursora en donde las halla, fue la encargada de enfrentar a media Coruña con su primer sanguis, (palabra que no venía en los diccionarios españoles y no sabíamos como se escribía)

fue fácil de aprender y todo iba bien  con el sándwich mixto, el de loncha de queso y loncha de jamón york, que comías, o mejor merendabas, finamente con tenedor y cuchillo, hasta que un día te enteras que también los hay con un !!HUEVO!!. Y es que, caramba, estamos hablando de mediados los sesenta. Seguro que preguntabas en voz baja, como si te estuvieras confesando, ¿pido un poco de pan para mojar en el huevo? Veis como era más difícil esto de sándwich con huevo que cascar la bujaina del otro. Non foi doado (no fue fácil) pasar de los menús a base de "espárragos dos salsas", "merluza del pincho a la romana", y "cordero castellano"  en donde estaba todo estructurado: copa transparente para el vino blanco y el pescado y copa verde para el vino tinto y la carne, pues eso que no fue fácil aclimatarte al

plato combinado. Claro, si aprendimos eso del blanco y el tinto, sobre todo para impresionar a tu chica, (quizás la expresión más bonita y cariñosa con que nombrar a tu novia de la primera juventud) no se te ocurría mejor cosa que pedir "un combinado" que incluía pescado y carne, menudo dilema, ¿sorbito de blanco con tajada de pescado? ¿sorbito de tinto con tajada de carne?. Tajada era la que cogías con tanta mezcla. Pero al final, la experiencia es un grado y te gustaba mucho el combinado nº 3 que incluía tortilla francesa, pepito, croquetas, ensaladilla y patatas y, cuando te preguntaba el camarero, le decías: el 3 pero las croquetas me las cambia (por favor) por espárragos, la ensaladilla por arroz y la tortilla francesa por un par de huevos fritos con puntilla y  la yema poco pasada, (!coñe! pide el nº 5 que es eso mismo). Eso eran dificultades, grandes dificultades el salir airoso de esas lides y no lo del che o lo del aro. ¿Mucho tarda el nº 3?  Es que lo estamos emplatando, te decía el camarero y eso que todavía no se había inventado tamaña palabra. Y ya ni se me ocurre comentar aquella nueva moda a la hora del café: 

! COÑAC CALIENTE! .
calentaban la copa con vapor en la cafetera y luego la tapaban un rato con una servilleta para que mantuviera el calor (lo mismo que se hace con los percebes cuando son muchos). Señor, qué va a ser? Un Magno caliente. !Jesús!, que bien hubiera quedado yo con mi chica pidiéndolo en vez del baso de leche que tenía por costumbre a los 16 ó 17 ó quizás también a los 18 años.
Ahora todo es más fácil, más sencillo. Antes de ir a comer a un restaurante, tienes la opción de prepararte el guión en tu propia casita visualizándolo en el "interné". Hasta puedes ir de listillo del grupo (o de la pareja) estudiando minuciosamente el plato o el menú con el que vas a dar la "nota" contradictoria. Bueno, en los restaurantes finos ni se les ocurre preguntarte ¿qué  va a ser?; te lo preguntan de otra forma, más acorde con lo que pone en la carta. Me pone usted una deconstrucción de fabada asturiana.

y efectivamente, aquí tienes tu fabada deconstruida: trituro las habas hasta hacer puré, añado un  cuadradito de chorizo, un cuadradito de morcilla y un palito de tocino. ¿con cuchara? ¿con cuchillo y tenedor?; y puestos a preguntar ¿en dónde mojo el pan? porque una fabada sin mojar no es fabada ni na. Este próximo martes estoy invitado en Aranga a una super fabada que cocina mi siempre amigo Miguelito el asturiano y, si me da permiso, os lo cuento. Volviendo a la deconstrucción, mejor dicho, a la comida de vanguardia, predican sus bondades diciendo que este tipo de cocina hace que participen todos los sentidos, los cinco a la vez, y dicen también que ahora incorporan los sonidos a las texturas. Ver el final de la descripción de un plato deconstruido que dice : "....todos ellos con excepcional sabor, texturas cambiantes y un CREPITAR en la boca que deleita magníficamente nuestros OIDOS".  Menudo cacao mental, toda tu infancia escuchando: "niño, (las madres de antes, para no equivocarse entre tanto hijo,  siempre decían NIÑO) con la boca cerrada, se come con la boca cerrada y no hagas ruido al masticar" para que ahora, en moderno, al tema de hacer ruido al comer le llamen CREPITAR y encima que deleita los oídos. Os imagináis un comedor lleno de gente fina que tienen el defecto de hablar bajito y que se les ocurra a todos pedir  unas semillas de calabaza garrapiñadas, (lo que viene a ser las pipas de antes y que molestaban tanto en el cine), crujientes de pescadito andaluz, chips de loto (como  patatas fritas)


 crujientes de parmesano......
y unos crujientes más, pues menuda orquesta se organizaría........en el comedor.


Ya en los años sesetenta en el bar Pacovi, en el callejón del cine Coruña, cuando se le pasaban un poco en la sartén las gambas en gabardina hasta casi quemarlas y, si protestabas, te decían: pero ignorante, ¿no ves que son crujientes de crustáceo? pues eso.
Se hace tarde y esto se alarga. ¿Conseguí explicar lo que pretendía? no lo se. De todas formas lo pasé estupendamente. Muchas gracias

La frase:
ANNORUM VINUM, SOCIUS VETUS ET VETUS AURUM (vino añejo, amigo viejo y oro viejo)


Post dedicado a todos mis amigos que acompañaron y protegieron con su amistad y cariño el tránsito desde la infancia hasta la juventud, que es cuando se forman las personas. Si tengo alguna cualidad humana depositada en mi interior, está claro que procede de los primeros años de mi vida. !GRACIAS!

UN ABRACITO (con mayúsculas)

fotos y grabados propios y de la Red

1 comentario:

  1. Miguel, al leer tu comentario, me identifico completamente con el; eso si te falta aquelle bebida tambien muy famosa que nos daban en el ambigu del cine Monelos y que era el Sinalco, que bueno estaba, y lo del coñac caliente fue toda una moda.Un abrazo

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