viernes, 11 de abril de 2014

RISOTTO DE SETAS Y CHAMPIÑONES

Dicen que a finales de la Edad Media , comienzos de la Edad Moderna, siglos XIV - XVI, se eclipsó el teocentrismo medieval y surgió el Renacimiento italiano basado en la idea de que el hombre es el centro del Universo; tres hombres del renacimiento, de esos que se creían o eran el centro de todo, casi, casi coetáneos, andaban haciendo de las suyas sin conocerse entre si. 


Veamos: por un lado Cristóbal Colón empeñado en explicar eso de la redondez y descubriendo sin parar, sin dar tregua, todo lo que estaba por descubrir. Probablemente este buen hombre era genovés, aunque algunos andan a la greña de que si andaluz o si gallego o.......
Por otro lado, estaba enredando por aquellos siglos un tal Leonardo natural de un pueblo también italiano, llamado Vinci que, parece ser, era un mañoso de verdad porque dicen, destacaba en todo, ya que le daba a la pintura, era un artista, científico, escritor arquitecto, escultor, inventor, músico, ingeniero, poeta, ......

fue el inventor y dibujante de "el hombre de Vitruvio" o "el canon de las proporciones humanas" en donde se detallan las medidas correctas del cuerpo humano, por eso, para más gloria, fue un adelantado en eso del 60-90-60.
Y, en tercer lugar, como pie fundamental del taburete, andaba también por allí un jovenzuelo de la Italia renacentista, la del siglo XV;
                                                 

cuentan que se enamoró de una guapa y "proporcionada" italiana, hija de un conocido y prestigioso maestro de la época. El joven, loco por la belleza de la moza, no paró hasta conquistarla y conseguir casarse con ella. Este buen hombre era un apasionado de la cocina y, para sorprenderla el día de su boda, preparó un plato de arroz distinto y fácil de cocinar. El arroz lo coloreó con hebras de azafrán que le dieron el toque exótico de la época y, además, utilizó ingredientes desconocidos hasta entonces: mantequilla, queso parmesano, caldo de ave y el ya comentado azafrán. El truco del plato consistía en ir añadiendo poco a poco el caldo de ave, sin dejar que lo absorbiera por completo el arroz y sin dejar de remover ni un momento; el resultado final es un arroz cremoso que llamaron en ese momento "risotto", riso, o sea, arroz.
Pues venga, vamos a preparar un arroz del Renacimiento, un arroz nada teocéntrico, un arroz por y para los estómagos de los humanos con las medidas adecuadas, propias del personal "Vitruvio".
Antes de encender la lumbre, veamos cuanto nos cuesta en euros este plato tan italiano el:

no olvidar que pulsando en una de las fotos se ven más grandes y mejor
las setas, los champiñones, el arroz y el queso parmigiano son de El Corte Inglés Marineda, el resto de Mercadona y Carrefour.

como veis, el arroz es específico para risotto. 


Diluimos la mantequilla con calma, sin que se queme

doramos en la mantequilla unos dientes de ajo en láminas

si no queremos abusar de la mantequilla podemos complementarla con un poco de aceite de oliva.

añadimos una cebolla picada cocinándola hasta que se haga transparente.

y, a continuación, añadimos los champiñones 

y las setas; movemos todo ello para que se impregne bien de sabores y olores

salpimentamos,

añadimos el arroz,

removemos bien y añadimos un vasito de vino blanco

y aquí está este arroz ya preparado para convertirse en RISOTTO

para ello empezamos a añadir el caldo de ave sin dejar de mover y sin que el arroz llegue a absorber del todo el líquido; es un proceso que debe durar diez, doce, ........ minutos.

sin olvidarnos de añadir un "casinada" de mantequilla

y el queso parmesano

e, amici, ecco il risultato, questo riso "risotto"

CUANDO NO HAY LOMO TOCINO COMO

Amigo, esto se acaba, pero antes déjame que te de mi consejito: Por favor, !ríndete! no tienes escapatoria, ¿no sientes tu persona rodeada por uno de mis abracitos? pues eso, un abracito

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