lunes, 24 de octubre de 2016

HABAS CON LANG0STINOS


No es fácil, no, el gestionar desde la cabeza todos los sentidos que poseemos los homo sapiens y los otros: Vista, oído, olfato, gusto, ¿tacto?, no se, pero está claro que cada milenio que pasa, más problemas tenemos los humanos con nuestra capacidad craneal.  
En mi artículo dedicado al HOMO SAPIENS-SAPIENS-CABEZÓN, publicado en este mi blog no hace mucho tiempo, ya hacía hincapié en este problema, que no es ni más ni menos, la acumulación de funciones ahí arriba, en la terraza cubierta. Tres fotos y un casi nada de texto explicaba, y con toda claridad, nuestras limitaciones; veamos como lo vi: 


""Viendo esto, permitirme que use la exclamación propia de los de mi tierra: !!MANDA CARALLO!!, y es que no es para menos, en unos cuantos cientos de miles de años hemos más que triplicado nuestra capacidad craneal



  fijaros, el homo primero, el australopitecus tenía un cráneo con una capacidad de 440 centímetros cúbicos, o sea , un poco más de una lata de cerveza de esas que llamamos "un tercio", por lo de los 333 centímetros cúbicos. Ya lo veis, pasito a pasito, en un par de millones de años nos pusimos los habilis en los 630 centímetros cúbicos, que nos dio para inventar el martillo y el desatornillador que también se utilizaba como atornillador. Lo del erectus no fue como para echar las campanas al vuelo, pero bueno, no dejó de ser un logro que ya empezara a pensar en eso (y en lo otro). El neandertalis se salió de la lista pero, igual que en lo de la estatura, parece ser, fue sin querer. 




Y, por fin, llegamos al sapiens moderno que, con sus 1.450 centímetros cúbicos, se hace merecedor de la susodicha exclamación, y es que !manda mucho carallo! tener un cráneo con capacidad para, asombraros, !más de cuatro cervezas! que, echando las cuentas nos sale un crecimiento que casi cuadruplica al del homo primero......""


Seguía en este artículo explicando los problemas que surgirían de aquí a unos cuantos cientos o miles de millones de años, si sigue evolucionando así, como hasta ahora, lo de la capacidad craneal. Como bien dije y escribí en ese artículo, según ese estudio evolutivo, dentro de 1.750 millones de años, en nuestro cráneo se podrá "almacenar" la friolera de cuatrocientos y pico litros de lo que sea, mayormente birra, !menuda", sería cuanto menos una incomodidad. Yo propongo, dados los avances científicos que minimizarían las posibles dificultades que se puedan presentar, buscar otro lugar de nuestra anatomía humana en donde alojar el cerebro. 


No es definitivo, no, todavía mis estudios sobre este asunto no están finalizados y sería una temeridad por mis partes, (nunca mejor empleado este término) dar por finiquitado este proyecto que, si llega a buen puerto, supondría para la humanidad un giro de 180º. Fijaros, todo un tronco como un lofts amplio y sin obstáculos en donde almacenar las seseras cerebrales.  En una ocasión dijo Woody Allen, que el cerebro era su segundo órgano favorito, y yo, respetuoso como soy, no le voy a restar valor ni discutir sobre el tamaño de ambos, bien es verdad que con el sistema que propongo, o sea, bajar el cerebro a zonas diáfanas sería una importante solución a todos nuestros problemas. ¿Qué haríamos con el hueco que nos queda al retirar el cerebro?, en ese maletero de más de litro y medio de capacidad al que le podríamos poner tapa -igual a la que tienen los asientos de las motos- nos cabría el móvil que, además, si la tapa cierra bien, sería posible utilizarlo como un manos libres, o sea, acceso directo al oído !!y sin auriculares!!; también habría sitio para una batería auxiliar, tarjetero, máquina de fotos, y un largo y variado etc. que cada uno de nosotros podremos personalizar y, claro, sin olvidarnos de la socorrida conexión USB.


Es más, podríamos sustituir estos insanos peines eléctricos que empleamos para matar liendres y piojos, esos que usan el método de los mata moscas de los bares, esos que las electrocutan y  dejan un olor a carne quemada que no veas; y ¿con qué lo sustituiríamos? pues bien sencillo, ya que nuestro hueco bajo cubierta tiene batería y demás, podremos

enchufar un ahuyentador de roedores, mosquitos, insectos, y demás artrópodos molestos para nosotros, la humanidad. Y ya no quiero profundizar en eso de los implantes de pelo para los que, con la edad, empezamos a perder el idem., que como nuestro cráneo estaría hueco, podríamos implantar el pelo haciéndolo pasante, como si fueran tornillos con tuerca y arandelas, pero en plan pequeño, claro.
En próximos artículos científico-divulgativos seguro que se me ocurrirán más aplicaciones.
Mientras, os diré que todas estas elucubraciones tienen un fin que es, ni más ni menos, el buscar sitio para las 

funciones esas del olor y sabor. En ambas, creo, estamos muy limitados; en temas de olor nos ajustamos a dos opciones: esto me huele bien o esto me huele mal; como veis, no hay olores intermedios. En cuanto al sabor, bien es verdad que en esto ya pasamos a cuatro sensaciones repartidas por diversas zonas de la lengua, y que son dulce, salado, ácido y amargo, pero nos quedan un montón de opciones, por ejemplo: Zona para productos de la tierra, o del aire, o del mar con sus diversos sabores de mariscos que a nosotros, los gallegos, nos cuesta, a veces, identificar y clasificar.
El domingo pasado, que fue cuando preparé el plato que dice el título de este post, os diré que tuve problemas para identificar y separar  los sabores de las habas y de los langostinos, no me quedó más remedio que comerlos por separado, y de esta guisa: cucharada de habas, masticar degustar y tragar, seguida de cucharada con media colita de langostino, masticar, degustar y tragar. El día que este mi proyecto se lleve a cabo, la lengua podrá aumentar de tamaño y llevará incorporados un montón de sensores que identificarán los diversos alimentos que entran en la boca, los clasificará, los sabores, claro, y enviará suficiente información a los terminales instalados en el hueco craneal que nos mandarán, sin pérdida de tiempo, las conclusiones pertinentes a nuestro cerebro situado aguas abajo; ¿a qué está chachi este invento?.
Mientras, permitirme que publique las fotos de este rico y sabroso plato, con explicaciones y sensaciones un poco cojas, un poco huérfanas de datos dado los parcos informes enviados por mi reducida lengua a mi no muy grande cerebro.

Este año, 2016, no puedo presumir de huerta, no le dediqué el tiempo suficiente en cuidados, riegos, etc. y la cosecha se resintió por todos los lados. Este "tenderete" de doce metros de largo y tres de alto dedicado a las habas, solamente produjo

 algo más de seis kilogramos de habas deshidratadas y setecientos gramos de pochas, que es con las que hice este plato; otros años fácilmente duplicaba la producción

Las puse a remojo igual que si fueran deshidratadas, no vaya a ser que alguna no fuera de las fresca 

aquí las tenéis, ya cocidas. Alguna tiene cierta tonalidad verde, se ve que es "pocha de las de verdad"

para este plato descongelo 12 langostinos, suficientes para dos personas

los frío en un poco de aceite

los dejo enfriar y reservo

En el mismo aceite de los langostinos, pocho un par de cebollas y dos o tres dientes de ajo picado todo ello muy fino

pelo un par de tomates y los corto en dados pequeños

cocino todo ello durante unos minutos

añado medio litro de fumé


y un vaso de vino blanco; dejo diez minutos al fuego 

le añado una cucharadita de pimentón y cocino

mientras, pelo los langostinos y aprovecho lo que queda en las cabezas para añadirlo a la sartén


otros diez o doce minutos la fuego y ya está, listo para incorporarlo a la cazuela con las habas

Aquí lo tenéis, !buen color ¿eh?!. Cinco minutos al fuego 

y ya es el momento LANGOSTINO

muevo suavemente la cacerola en "plan pil pil" para que consumen matrimonio.... 



y aquí está, !!MENUDO PLATO!!

si fuera Arguiñano diría rico rico, pero no, no lo soy.
Ni tan siquiera soy notario para poder dar FE de que sí, es y está rico rico de verdad.

La frase: 
EL CEREBRO DE LOS NECIOS TRANSFORMA LA FILOSOFÍA EN TONTERÍA, LA CIENCIA EN SUPERSTICIÓN, Y EL ARTE EN PEDANTERÍA

Y no me puedo resistir a esta otra de Woody Allen:
SI LOS SERES HUMANOS TUVIÉSEMOS DOS CEREBROS, SEGURO QUE HARÍAMOS EL DOBLE DE TONTERÍAS.

Y claro, no te puedes olvidar de mi cosejito: Por favor, ríndete, no tienes escapatoria, no sientes tu persona rodeada por uno de mis abracitos, pues eso, un abracito.


Receta copiada del blog "AQUÍ SE COCINA"

2 comentarios:

  1. Yo si digo rico,rico, hecho con tanto arte y cariño tiene que estar buenisimo.
    Ya no se donde tengo la cabeza ni el estomago ni na de na ,lo que tengo clarisimo es que desciendo del mono,José Luis dice que el no.
    Que ganas tengo de saborear uno de esos platos contigo,la digestión la haré en el cerebro y me dolerá to de reirme tanto.
    Un abracito muy grande.

    ResponderEliminar
  2. Llevamos mucho tiempo esperándote aquí, a ver si nos vemos antes de cumplir yo los setenta; apúrate, ya queda poco tiempo.
    Un abracito de los tuyos

    ResponderEliminar