viernes, 26 de agosto de 2011

UN DÍA CUALQUIERA

Somos como los grandes montañeros, los alpinistas, que para hacer cumbre,  a veces tienen que atacar o intentarlo  varias veces para conseguir llegar a la cima. Es la tercera ocasión que vamos a ver el monstruo, el más grande de España, el tercero de Europa. Esta vez creíamos, estábamos convencidos,  que iba a ser la definitiva. "Madrugamos" lo suficiente como para estar cerca del monstruo a eso de las catorce horas, con buen tiempo y mejor talante. Llegamos preparados, bien duchados y limpios, no vaya a ser que nos perdamos y tengamos que hacer noche en el monstruo. Las otras dos veces anteriores lo intentamos en solitario, bueno, en solitario de dos, pero esta vez fuimos con el apoyo de dos buenos amigos, los mejores, y aunque eran novicios (en eso de atacar cimas), fue un constante animar.

sólo tardamos media hora en elegir

el color del aparcamiento

por "consenso" nos quedamos con el azul, dicen que es el más fácil de recordar pero cre que fue por que es el color que mejor "DA" con todo ¿Qué os parece?

Tengo hambre después de tanto esfuerzo mental y surge el primer "pero". "Pero" en la primera etapa ya cometemos el primer error de bulto y, además colectivo: !!UN CODILLO POR BARBA!! . "Pero" hombre, ¿tú crees que un codillo de primero es lo más apropiado para empezar con ánimo el ataque? Es que no nos han preparado como es debido. No hay campañas de mentalización. Mucho !si bebes no conduzcas!, pero nadie te dice   !!si vas a atacar al monstruo, no comas codillo de primero!!.  Menos mal que en la segunda etapa, que fue después de lo del codillo, encontramos una zona llena de sofás, butacas y tresillos (en fino se dice président o chair según el idioma extranjero que domines) y nos dio la impresión que casi era obligatorio probarlos aunque solo fuera por no hacerles un feo a los dueños de parte del monstruo. Lo de la siesta allí, delante de todo el mundo, no, y eso que no somos de siesta en pijama y orinal como pregonaba nuestro Premio Nobel Cela, pero no. De todas las formas, esta prueba  nos recompuso bastante tanto física como anímicamente pero a cambio, también nos  desajustó el horario y ya no hubo forma de recuperar el tiempo perdido. ¿Lo conseguiremos en el cuarto intento?
hombre, viendo esto creo que sobran las palabras.

dejamos atrás nuestro "descanso" y

nos adentramos en una inmensa soledad hasta dar con algo así como un guardián


 que desde lejos no asusta ni a los más "caguiñas"

y que visto así, sin fijarte mucho,  parece un pobre hombre peleando con una mesa, una lámpara y una planta

"pero", ¿QUÉ HACE CON TRES PIES? o patas. Que barbaridad, el sueño cumplido de cualquier humano de bien

Como podemos, esquivamos al guardián, al aprendiz de "chusnorris", y hacemos como una toma de contacto con el monstruo, como para saber en próximas intentonas a que tendremos que atenernos.....


insólito, hoy sólo vimos el edificio azul


lo de hacer noche pues no parece una broma



15 millones de visitas al año, un tercio de los españoles, ¿no se habrán pasado? o, a lo mejor es un par de empleados que están entra y sale continuamente para hacer número. Esto abruma un montón. Por hoy basta.  Son las nueve de la tarde y es hora de regresar a casa. De camino, me veo obligado a hacer una parada

para ver con calma la NATURALEZA. Tan lejos y tan grande

es nuestro PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD visto desde Mera, en el alto de Breixo

a pie de playa hago esta foto para hermanar a los dos faros

es la serenidad con MAYÚSCULAS. Es la belleza MONSTRUOSA

La frase:
LA VIDA ES FASCINANTE: SÓLO HAY QUE MIRARLA A TRAVÉS DE LAS GAFAS CORRECTAS.
(Alejandro Dumas, escritor francés)
Un abracito 

Fotos: propias, realizadas el día 24/8/2011












2 comentarios:

  1. ¡Qué genial entrada! Me ha hecho reir un montón. Lo de monstruo es toda una verdad, ¡menuda mole! No sería mala idea hecer noche para recorrer toda la superficie. ¿Estaba bueno el codillo? Parece que sí.
    Y lo de "aprendiz de chusnorris"... "Fantastic".
    Todas las fotos son impresionantes, las tomadas desde lo alto y... las últimas, la belleza de un atardecer junto al mar. Me quedo con esas.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. La primera vez que fuì a IKEA me diò un ataque de ansiedad, me perdì de mi hijo y de J. Luis, el mòvil allì no funciona, yo queria ver una salida y na de na, sigue la flecha. no veas la de flechas que habia que seguir, hasta ver toda la tienda,empecè a ponerlos a parir y me sacaron enseguida,jurè no volver. Maca me enseñò a salir por donde quiera y a veces voy.
    Que preciosidad de fotos al atardecer, solo por eso volveria a ese moustro
    Un beso

    ResponderEliminar